Vamos a ver, paso a paso y sin prisas, cómo instalar un mural infantil para que quede perfecto aunque no seáis profesionales de la pintura ni del papel pintado. La idea es que cuando terminéis, miréis la pared y penséis: “Esto lo he hecho yo… y ha quedado de lujo”.

1. Antes de empezar: abrir, mirar la etiqueta y organizarse
Lo primero es desenvolver el mural con calma. Nada de romper plásticos a lo loco, porque dentro está el “tesoro”: vuestro mural y, muy importante, la etiqueta con la simbología.
En esa etiqueta encontraréis información clave: el tipo de mural, cómo se instala (si se encola la pared o el papel), si es lavable y especialmente como casar el dibujo.

Merece la pena dedicar un minuto a esto, porque os ahorra dudas después, cuando ya tenéis la cola preparada y las manos manchadas
Una vez revisada la etiqueta, desenrollamos el mural completo sobre una mesa o el suelo limpio y empezamos a separar las tiras. Para hacerlo bien:
- Utilizad unas tijeras y cortad por la zona gris o línea marcada que separa cada tira.
- A medida que vayáis cortando, marcad con un lápiz el número de la tira (1, 2, 3…) en el reverso. Esto parece una tontería, pero cuando tengáis todo cortado y enrollado, os salva de un buen lío.
En cuanto las tengáis identificadas, enrollad cada tira con el dibujo hacia dentro. De esta forma, cuando estéis en la pared, será mucho más cómodo ir desenrollando solo lo que necesitáis, sin que el papel se os abra completamente ni se lleve por delante el cubo de cola, el rodillo y medio salón.
2.Abrir la cola antes de tocar la pared
Para este tipo de mural vamos a utilizar Easypaste de Bartoline, que es una cola lista al uso, 100% libre de grumos y de fácil aplicación.
Es un adhesivo para papel pintado preparado para su uso inmediato, sin necesidad de mezclar ni diluir, es manejable y nos permita trabajar con tranquilidad.

3. Presentar la primera tira: decidir dónde “cae” el mural
Antes de encolar, cogemos una de las tiras y la presentamos en la pared para hacernos una idea del tamaño y la altura que va a ocupar. Esto os ayuda a visualizar si queréis que el mural “suba” un poco más, si preferís que se vea más cielo, más suelo, más personaje, etc.
En este caso, como el mural está compuesto por tres tiras, vamos a empezar por el centro. Es un truco muy práctico: si empezáis por la tira central (la número 2), luego es mucho más sencillo cuadrar los laterales y centrar el dibujo en la pared.
4. Encolar la pared: brocha en esquinas, rodillo en el resto
Ahora sí, empezamos con la instalación. En este tipo de mural se encola la pared, no el papel, algo que facilita muchísimo el trabajo.
- Aplicamos la cola en la pared en la zona donde irá la primera tira.
- Para las esquinas, bordes y zonas más delicadas, utilizamos una brocha; así llegamos bien a todos los recovecos.
- Para el resto de la superficie, usamos un rodillo, que nos ayuda a extender la cola de manera uniforme y rápida.
La clave es que la pared quede bien encolada pero sin chorros, con una capa continua y homogénea.
5. Colocar la tira central (nº 2): cuadrar, cortar sobrante y alisar
Vamos con la tira número 2, la central. La posicionamos en la pared y, como suele venir con un poco de margen de altura, buscamos la zona del dibujo que nos interesa que se vea mejor. En este ejemplo, desplazamos la tira hacia arriba, priorizando la parte del mural que queremos destacar en la habitación infantil.
Una vez decidida la altura:
- Cortamos el sobrante de la parte superior, pero siempre dejando un pequeño margen de seguridad, que ya remataremos al final.
- Empezamos a alisar la tira con un cepillo específico para papel pintado (o uno de cerdas suaves), desde el centro hacia los lados y de arriba abajo, para ir expulsando el aire y acomodando el papel.
- Mientras alisamos, nos aseguramos de que los extremos de la tira están bien pegados. Mucho ojo en la zona superior e inferior, porque si esas partes no quedan bien adheridas, con el tiempo tienden a despegarse y formar pequeñas bolsas.

6. Colocar la siguiente tira: cuadrar el dibujo y cuidar las uniones
Vamos a por la segunda tira. Antes de nada, repetimos el proceso: encolamos la pared en la zona correspondiente con brocha para esquinas y rodillo para el resto.
Como en la tira anterior ya hemos cortado una buena parte del sobrante superior directamente en la pared, ahora podemos:
- Cortar el sobrante superior en la mesa, antes de subirnos a la escalera, pero de nuevo dejando un margen.
Al colocar esta segunda tira, el objetivo principal es cuadrar perfectamente el dibujo:
- Empezar alineando la parte superior del diseño, vigilando que las líneas, formas o personajes casen bien.
- Una vez encajado el “case” en la parte superior, vamos bajando con calma, pegando y ajustando.
Cuando la tira esté bien situada:
- Alisamos de nuevo con el cepillo, eliminando burbujas y arrugas.
- Las uniones entre tiras las trabajamos siempre con un paño húmedo y un rodillo tapa juntas.

Habitación infantil – juvenil decorada con un mural de papel pintado de un paisaje jurásico de dinosaurios «DINOSAURS PARK – PALE – 9700041» de Coordonné
7. Instalar la tercera tira: repetir el proceso y respetar el dibujo
Con la tercera y última tira hacemos exactamente lo mismo que antes:
- Encolamos la pared con brocha en los bordes y rodillo en el resto.
- Presentamos la tira teniendo en cuenta el case del dibujo.
- Ajustamos primero arriba y luego vamos pegando hacia abajo y hacia los lados.
8. Cortar los sobrantes con precisión: espátula y cúter afilado
Llega el momento de rematar los bordes: techo, rodapié, laterales, enchufes, etc.
- Utilizamos una espátula metálica como guía.
- Con la otra mano, pasamos un cúter bien afilado siguiendo el borde de la espátula.
9. Limpieza final: paño húmedo y listo
Con un paño ligeramente húmedo, repasamos con suavidad las uniones y zonas donde haya exceso de cola.
¡Y ya está! Vuestro mural infantil quedará perfectamente instalado. Solo queda dar un paso atrás y disfrutar del cambio.





