Las ventanas no siempre tienen una forma estándar. En viviendas antiguas, buhardillas o proyectos de arquitectura moderna es habitual encontrar ventanales triangulares, óculos de forma circular, arcos o grandes ventanales de suelo a techo.
En estos casos no basta con elegir un diseño bonito. La elección del sistema adecuado es la clave. Una buena solución debe respetar la forma de la ventana, permitir abrirla con normalidad y controlar la entrada de luz a conveniencia.

¿Por qué las ventanas especiales necesitan un sistema de cortinaje diferente?
Una ventana rectangular convencional admite casi cualquier cortina o estor. En una ventana con formas especiales ocurre lo contrario.
Cada proyecto requiere estudiar cómo se abre, dónde puede fijarse el sistema y cuánto espacio hay alrededor.
Cortinas plisadas: la solución más versátil
Si hay un sistema capaz de adaptarse a casi cualquier ventana, es la cortina plisada.
Su funcionamiento es muy sencillo. El tejido se desplaza por unas guías laterales que son muy adaptables. Además, el tejido puede cortarse y ajustarse a formas poco habituales.
Su elemento principal es un tejido plisado en forma de acordeón, que se despliega o recoge sobre unas guías o cordones.
Al plegarse ocupa muy poco espacio, por lo que resulta ideal para ventanas donde no hay margen para instalar otros sistemas.
También puede instalarse entre junquillos, sobre el marco o con guía fijada al techo cuando el espacio lo permite.

Soluciones para ventanas triangulares
Las ventanas triangulares suelen aparecer normalmente en viviendas bajo cubierta.
Aquí poner unas cortinas convencionales sería un quebradero de cabeza. El tejido no cae de forma uniforme y el accionamiento resulta incómodo.
Las cortinas plisadas ofrecen un resultado limpio porque siguen la geometría del hueco.
Otra alternativa interesante son los estores paqueto. Son un tipo de estores plegables de tela sin varillas confeccionados a medida.
Hemos instalado este sistema en varios ventanales triangulares con muy buen resultado.
Al recoger el tejido de forma natural, la ventana mantiene gran parte de su protagonismo y el conjunto resulta elegante y ligero.

Cortinas para ventanas de buhardilla
Las ventanas de tejado, ejemplo «tipo Velux», necesitan un sistema especial.
En este caso no hay debate, la opción más inteligente son los llamados estores de buhardilla, que se encastran en la carpintería de la ventana.
Estos estores pueden ser enrollables, quedando ocultos y recogidos o tipo plisados.

Ventanales de suelo a techo
Los grandes ventanales plantean un problema diferente.
En muchos proyectos la carpintería llega hasta el techo. No existe pared donde instalar una barra o un riel convencional.
Si el sistema se fija al techo, la propia cortina puede impedir abrir la ventana.
En estos casos conviene utilizar soluciones que queden sujetas directamente sobre la carpintería.
Una de las opciones más interesantes es el sistema VEOS de Bandalux. También funcionan muy bien los sistemas FIT, que se instalan sobre la ventana sin necesidad de ocupar espacio delante.
Si se busca una cortina tradicional, puede instalarse una barra extensible encajada dentro de la carpintería. Es una solución práctica, aunque su estética suele ser más clásica.

Soluciones para ventanas redondas
Las ventanas circulares son uno de los casos más complejos.
Su forma hace imposible utilizar la mayoría de estores enrollables o cortinas convencionales sin perder parte del hueco.
Además, muchas ventanas redondas tienen sistemas de apertura poco habituales que obligan a estudiar cada caso.
Por eso no existe una única cortina para ventana redonda. La solución depende del diámetro, del tipo de apertura y del efecto que se quiera conseguir.
En algunos proyectos se emplean cortinas plisadas fabricadas a medida para adaptarse al hueco.
En otros casos funciona mejor instalar una cortina delante de toda la pared y no únicamente sobre la ventana. Así se evita tener que seguir exactamente la forma circular.
Soluciones para arcos
Las ventanas con arco son muy habituales en viviendas clásicas y rehabilitaciones.
Si se quiere destacar la forma del arco, la cortina puede colocarse por debajo de la parte curva.
Si se prefiere ocultarlo visualmente, basta con instalar el sistema por encima del arco para cubrir todo el conjunto.
La elección depende más del resultado estético que de una limitación técnica.
Elegir el sistema antes que el tejido
Cuando una ventana tiene una forma complicada, el sistema es la decisión más importante.
Una vez resuelta la instalación, elegir el tejido resulta mucho más sencillo.
Por eso siempre recomendamos estudiar primero la ventana y después decidir si la mejor solución pasa por una cortina plisada, un estor paqueto, un sistema VEOS, un FIT o una cortina tradicional.
Cada ventana plantea un reto diferente. La ventaja de fabricar a medida es que no hace falta adaptar la ventana al producto. Se adapta el producto a la ventana.



