La pared situada detrás de la cama suele ser el punto principal y protagonista del dormitorio. Por eso es un lugar perfecto para colocar papel pintado.
Puede servir para enmarcar la cama, aportar color o dar profundidad a una habitación sencilla. También permite dar otro aire al dormitorio sin cambiar todos los muebles. Es una solución fácil y con un gran poder transformador.
El papel puede sustituir a un cabecero tradicional. Pero también funciona muy bien detrás de uno de madera, fibras naturales o tela. Todo depende del efecto que queramos conseguir.
Os cabeceiras de cama com papel de parede admiten muchas posibilidades. Podemos cubrir la pared completa, crear un panel o colocar un mural centrado. Estilos y tendencias populares
No hace falta seguir todas las tendencias. El dormitorio es un espacio personal y debe resultar agradable durante mucho tiempo.
Aun así, conocer los estilos actuales puede ayudarnos a encontrar nuevas ideas.
motivos de plantas
As hojas y ramas siguen siendo una de las opciones más utilizadas en dormitorios.
Los diseños pequeños aportan un aire delicado y discreto. Los estampados grandes tienen más presencia y convierten la pared en el centro de la habitación.
Los motivos vegetales funcionan especialmente bien con muebles de madera, ropa de cama lisa y tonos naturales. También pueden aportar calidez a dormitorios muy blancos.
Las nuevas colecciones recuperan los grandes estampados botánicos, los diseños tropicales y los motivos inspirados en archivos clásicos. La diferencia está en que ahora se utilizan con colores más profundos y composiciones menos rígidas.
Murales y paisajes
Os murais son una buena opción cuando queremos que la pared parezca una ilustración de gran formato.
Puede ser un paisaje, un bosque, una escena botánica o una composición abstracta. Al no depender siempre de una repetición continua, el resultado suele ser más tranquilo que el de algunos estampados tradicionales.
Un mural colocado detrás de la cama puede actuar como un gran papel pintado para cabecera de cama. Incluso permite prescindir de un cabecero físico si el diseño enmarca bien la zona.
Los murales panorámicos y las escenas con aspecto pintado a mano aportan personalidad sin necesidad de añadir muchos adornos.
Antes de comprarlo, hay que comprobar las medidas. La parte más importante del dibujo debe quedar visible y no desaparecer detrás de la cama o de las mesillas.
Papeles con textura
No todo el papel pintado tiene que destacar por su dibujo, puede hacerlo a través de la textura.
Podemos encontrar papeles texturados, papeles que imitan materiales (yeso, piedra, fibras vegetales) o de efeito de tela. Todos aportan riqueza y profundidad sin recargar visualmente y son fáciles de coordinar.
Son adecuados cuando buscamos un dormitorio sereno, pero no queremos dejar la pared completamente lisa.
La textura también reacciona con la luz. Durante el día puede crear pequeñas sombras y por la noche ayuda a conseguir un ambiente más cálido.
Algunas colecciones imitan materiales naturales mediante papeles vinílicos, mientras que otras utilizan fibras naturais reales, como bambú, rafia, lino o seda.
Desenhos geométricos
Os papeles geométricos aportan orden y ritmo.
Las líneas verticales pueden ayudar a que el techo parezca más alto. Los dibujos horizontales hacen que la pared se perciba más ancha. También podemos utilizar formas curvas para suavizar un dormitorio con muchos muebles rectos.
Los diseños inspirados en los años sesenta, setenta y en el estilo art déco han vuelto. Sin embargo, no siempre aparecen en colores muy fuertes. También hay versiones en beige, verde suave, azul grisáceo o tonos tierra.
Para evitar que el resultado sea demasiado intenso, conviene combinar el dibujo con una ropa de cama sencilla.
Flores clásicas y diseños de inspiración antigua
Os papéis de flores tradicionales han regresado. Y tengo algo que decirte, nunca se fueron, las flores son atemporales, no pasan de moda.
Podemos colocarlos detrás de una cama de líneas sencillas y modernas. Ese contraste evita que el dormitorio parezca demasiado clásico y recargado.
Los diseños inspirados en William Morris, los motivos Artes y las flores de estilo inglés encajan bien en dormitorios cálidos. También funcionan en habitaciones con piezas antiguas, madera oscura o cabeceros tapizados.
Tons escuros
Un papel oscuro no tiene por qué hacer que el dormitorio parezca más pequeño.
Los verdes profundos, azules, marrones y tonos burdeos pueden crear una sensación envolvente. Funcionan especialmente bien en la pared del cabecero porque esa superficie no permanece dentro de nuestro campo de visión cuando estamos tumbados.
El resto de las paredes puede mantenerse en un color más claro. Otra posibilidad es continuar el mismo tono en toda la habitación para conseguir un ambiente más recogido.
En un dormitorio con poca luz natural es importante probar antes una muestra. El color puede cambiar mucho según la orientación, las lámparas y la hora del día.
Diseños suaves y naturales
Los tonos arena, piedra, lino, verde grisáceo y azul apagado son fáciles de combinar.
Son una buena elección cuando ya tenemos cojines, cortinas o ropa de cama estampada. Aportan fondo y textura sin competir con el resto de los elementos.
Para evitar un resultado plano, podemos elegir un diseño con un dibujo sutil o una superficie ligeramente irregular. No siempre hace falta recurrir a un estampado llamativo para conseguir un buen cabeceira com papel de parede.
¿Cómo elegir el material correcto?
Además del diseño, debemos fijarnos en el material y acabado del papel.
En un dormitorio no suele haber tanta humedad ni suciedad como en una cocina o baño. Por eso tenemos más libertad. Aun así, algunos papeles son más fáciles de instalar, limpiar o retirar que otros.
Papel pintado no tejido
El papel no tejido, Tambem chamando não tecido o tejido no tejido, es una de las opciones más prácticas.
Normalmente, la cola se aplica directamente sobre la pared. No es necesario humedecer previamente el papel ni esperar a que se expanda. Esto facilita la colocación y permite ajustar cada tira mientras la cola sigue fresca.
Además, mantiene bien sus dimensiones y suele retirarse con mayor facilidad cuando queremos renovar la habitación.
Por todo ello, es una opción muy recomendable para una primera instalación y para cubrir una pared completa.
papel de vinil
El papel de vinil cuenta con una capa superficial resistente.
Puede limpiarse con más facilidad y soporta mejor los roces. Esto resulta útil cuando la cama o los cojines apoyan directamente contra la pared.
También permite crear relieves y acabados que imitan tejidos, fibras, corteza, rafia o materiales minerales. Hay diseños muy realistas que aportan textura sin utilizar materiales naturales delicados.
Su mayor resistencia no significa que todos los papeles vinílicos se limpien igual. Hay que consultar los símbolos de lavado indicados en la ficha del producto.
Revestimientos naturales o textiles
Los revestimientos de lino, seda, sisal, rafia o fibras vegetales tienen una presencia especial.
Sus pequeñas irregularidades forman parte del diseño. Las juntas pueden quedar más visibles y el color no siempre es completamente uniforme. Esto no debe entenderse como un defecto, sino como una característica del material.
Son una buena opción para un dormitorio elegante y tranquilo. Sin embargo, suelen necesitar una instalación más cuidada. En algunos acabados naturales es recomendable que la colocación la realice un profesional.
Formas de instalarlo
El papel pintado para cabeceros de cama no tiene que cubrir siempre toda la pared. Hay varias formas de colocarlo.
La mejor opción dependerá del tamaño del dormitorio, del dibujo y de la presencia que queramos darle.
Cubrir toda la pared
Es la solución más sencilla y equilibrada.
El papel cubre desde una esquina hasta la otra y crea un fondo continuo detrás de la cama y las mesillas. Funciona muy bien con estampados repetidos, papeles texturados y murales panorámicos.
Una pared destacada permite utilizar un diseño con más personalidad y mantener las otras tres paredes en tonos neutros. Así se crea un punto de atención sin llenar demasiado el dormitorio.

Crear un cabecero vertical
Otra posibilidad es colocar el papel únicamente en una franja central.
La franja puede tener la anchura de la cama o sobresalir ligeramente por ambos lados. Al llevarla desde el suelo hasta el techo, dirigimos la mirada hacia arriba y damos más altura visual a la habitación.
Esta opción necesita poco papel y permite utilizar un diseño llamativo sin dominar todo el espacio.
Los bordes deben quedar muy bien rematados. Podemos dejarlos limpios o añadir molduras finas para que el conjunto parezca más terminado.
Del mismo modo podríamos delimitarlo en horizontal, como se muestra en esta foto.

Crear un panel enmarcado
El papel también puede colocarse dentro de un marco de madera o molduras.
De este modo se convierte en una especie de cuadro de gran tamaño. Es una solución interesante cuando queremos conservar la pared pintada o cuando utilizamos un papel especial y no deseamos cubrir toda la superficie.
El panel puede comenzar justo por encima del rodapié o situarse detrás de un cabecero bajo. Conviene que su tamaño guarde relación con la cama y no quede demasiado estrecho.
Combinarlo con un cabecero tradicional
No es necesario elegir entre papel o cabecero.
Un cabecero sencillo de tela, madera o fibras puede quedar mejor con un papel que le dé profundidad. En este caso, el dibujo debe acompañar al mueble y no competir con él.
Si el cabecero ya tiene mucho volumen, botones o un estampado marcado, es preferible elegir un papel discreto. Cuando el cabecero es liso, podemos permitirnos un diseño más visible.
La combinación de un cabecero grande con un papel de tonos relacionados ayuda a integrar toda la pared y hace que la composición parezca más amplia.

Combinar papel y pintura
Podemos empapelar la parte superior de la pared y pintar la zona inferior.
La separación puede hacerse con una moldura, un listón de madera o un pequeño estante. Es una buena forma de proteger la parte que recibe más golpes y, al mismo tiempo, introducir un estampado.
También podemos hacer lo contrario: crear un rectángulo de papel detrás de la cama y pintar el resto de la pared con uno de los colores presentes en el dibujo.
Utilizar un mural como cabecero
Algunos murales están diseñados para concentrar el motivo principal en la zona central.
En estos casos, la cama debe colocarse teniendo en cuenta la composición. Una flor, un animal o un elemento arquitectónico no debería quedar cortado de forma extraña por el cabecero.
Antes de encolar, es aconsejable marcar el centro de la pared y presentar los paneles. No debemos dar por hecho que una esquina está recta. Es mejor trazar una línea vertical nivelada y utilizarla como referencia.
Preparar bien la pared
La forma de colocarlo puede variar, pero la preparación siempre es importante.
La pared debe estar limpia, lisa, seca y sin restos de papel antiguo. También deben repararse agujeros, grietas y zonas con pintura suelta.
Elegir un buen diseño es importante, pero una colocación cuidada marca la diferencia.
Si vas a colocarlo por tu cuenta, no dejes de leer nuestro post sobre como colocar papel pintado.
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